Capítulo 2. “Niñera”
-¡Kyuhyun! ¡Mierda, Bandido se escapa!- como
una bala salió aquel caballo negro azabache, saltando la valla de madera y
dejando un rastro de polvo a su espalda. Sin dudarlo, el joven castaño montó
rápidamente su yegua color chocolate, bajo la cansada mirada de su amigo
y salió disparado tras "indomable", como comenzaban a apodar al
animal.
Después de haber pasado casi toda la mañana y
media tarde intentado domar a aquella bestia que había vuelto a su hogar, tras
pasar años en el extranjero, Kyuhyun no se sentía con ganas de perseguirlo por
todo el terreno. Los rayos del Sol quemaban cada rincón de su cuerpo y su
cabello castaño ondeaba al son del viento. Cabalgó con cuerda en mano,
siguiendo el rastro del animal hasta que llegó un punto en el que lo perdió por
completo. Deambuló hasta llegar a las afueras de las tierras, viendo a lo lejos
la carretera que conducía al pueblo. Divisó un coche a un lado del asfalto,
pero lo que realmente le sorprendió fue ver a Bandido junto a un forastero que
cruzaba el cercado de madera para alcanzarlo.