domingo, 21 de julio de 2013

[Kyumin] Irresistible Lips

-Título: Irresistible Lips
-Parejas: KyuMin
-Tipo: Yaoi
-Género: romance, fluff.
-Clasificación: para todos los publicos (??)
-Advertencias: ninguna ._. es sanito....
-Comentario de la Autora: lo escribi tumbada tomando el sol en la playa... asique puede que no este muy bien. Estaba escuchando una cancion por el mismo nombre y PUM, corri hacia las notas de mi movil xDD Lo quise subir  por el JoyDay, pero no pude U.U.... Espero que disfruten de esta cosita pequeña ^^







IRRESISTIBLE LIPS






Había visto esos labios miles de veces. Aquellos labios irresistibles….

Cuando cantaban, cuando se estiraban al reír y cuando formaban tiernos pucheros.
Aquellos labios pertenecientes a ese el cual dormía todas las noches en su misma habitación. Ese mismo al que se le quedaba mirando tras apagar el ordenador, esos labios que descansaban durmientes entreabiertos y húmedos en aquel rostro que era una delicia simplemente verlo descansar. 

Cuando hablaban no podía evitar el fijarse en ellos, el cómo se amoldaban cuando su preciosa voz salía por ellos, cuando comían y acariciaban la comida con delicadeza.
Pero cuando más le gustaban es cuando le sonreían solo a el. Solamente a él. Aquellos labios le sonreían a él y no a ningún otro. Ni a las cámaras ni a los demás miembros. Solo a él. Aquella sonrisa era de él. 

En la intimidad de la habitación, cuando se quedaban hablando hasta tarde y el hacia una broma para que el otro riera y le regalase aquel  hermoso espectáculo de labios estirados y sonrisa cantarina...
Se podría decir que Kyuhyun tenía obsesión por los labios de Sungmin. Por todo el.

Quería volver de nuevo a su dormitorio para disfrutar de él, de verle con la naturalidad que solo él y sus compañeros podían ver. 

De ver aquellos labios moverse familiarmente charlando con unos y otros, de sonreírle y formase hermosos pucheros cuando él hacia algo para provocarlo.

De verlos pero no probarlos.

Aquellos irresistibles labios le estaban vetados. 

El aguantarse cada día el no inclinarse hacia aquellos carnosos y rojos labios cuando su cuerpo le rogara que lo hiciera le estaba matando.

El verlo todas las noches provocándolo desde la inocente postura de su cama, tendido con labios entreabiertos y húmedos que lo único que podía hacer para calmarse era darse la vuelta y repetirse una y otra vez que no era suyo, que estaba mal...

Aquellos labios y su portador eran su perdición.

Cuando bebían y charlaban por las noches en su pequeño refugio de cuanto paredes con la desvergüenza recorriendo sus venas más de una vez se había quedando mirando en silencio deseosamente aquellos labios de apariencia suave y terriblemente deliciosa. Y estado a punto de mandarlo todo a la mierda y inclinarse hacia él, de quitarle la copa de la mano y tumbarle en la cama de fundirse en ellos hasta que estuviese saciado de tantos años mordiéndose la lengua  desesperadamente acallando sus deseos.

Y de nuevo la ocasión era perfecta ahora. Bebían y bromeaban en su estancia tibia de luz. Aquello era cálido para él. Estaría totalmente relajado si no fuese por aquella sensación de insaciedad que se apoderaba de él cuando su compañero de grupo y habitación estaba a solas con él. De nuevo su corazón se apretaba sufriendo, sabiendo que aquello que tenía delante de él nunca seria suyo. Sufriendo porque sus sentidos gritaban que lo probase y su mente que se alejase lo más lejos posible de él. 

El culpable de su locura hablaba contento ignorando la guerra civil que Kyuhyun estaba teniendo de nuevo en su interior.

El pelinegro no veía como su compañero se mordía los labios cabizbajo, pero cuando le pregunto su opinión  sobre de  lo que hablaba él le miro confuso y asintió lentamente, le pregunto que le pasaba y se preocupo por su joven amigo cuando se encogió de hombros negando.

Que podía hacer si no, ¿confesarse?, ¿mirarle y decirle que le había traído de cabeza los últimos cinco años? Mejor bajar la cabeza, acariciar su copa y suspirar.
Pero su barbilla fue cogida y su rostro elevado. Su copa desapareció de su mano y una mano acaricio su mejilla. Sus ojos miraron titilantes y confusos a los que le miraban tiernamente. Su respiración fue más deprisa y su corazón latió a mil por hora cuando el mas mayor junto sus frentes y le susurro un "Estoy aquí, no te alejes..." 

Los oscuros ojos del que le acariciaban  bucearon en los suyos y Kyuhyun, por primera vez, se dejo observar sin defensas. Sus narices se juntaron y el poso una mano en la cadera del que le susurro débilmente pero con cariño un " No me des la espalda, quédate conmigo..."
Suspiro. Un escalofrió recorrió su espalda. 


Y antes de que pudiese darse cuenta, el mayor choco sus cuerpos... Y sus labios...

Se posaron sobre los cerrados de él con delicadeza y calidez, acariciándole.
Sungmin le besaba a él. Sus irresistibles labios se apoderaban de los suyos. 

Y él le respondió. ¿Cómo no hacerlo? Movió sus labios con cuidado y temor de que el que le besaba se asustase, pero no fue así. Los brazos de Sungmin le rodearon feliz llevado por los cuidadosos movimientos del menor. Abrió su boca y  el otro se coló tímidamente en ella, gimiendo mientras lo hacía. Sus lenguas se acariciaron y el menor bajo hasta que la espalda del mayor toco el colchón como tanto había deseado haber durante aquellos últimos años.

El oxigeno demando entrar en sus pulmones y se separo de aquellos labios de obsesión apenas unos milímetros, aun acariciándolos levemente.

"Ni te imaginas lo que necesitaban esto..." Su corazón dio un salto cuando aquella frase salió de los hermosos labios sonrientes de su compañero.

"Creo que si me puedo hacer una idea..." Acaricio sus caderas mientras hablaba sobre sus labios. "Cinco años deseando probar tus labios son demasiados años..."
Sungmin guardo silencio mirando sus oscuros ojos.

"Pues vuélveme a besar que hacerlo solo una vez me ha sabido a poco..."

Y con el corazón desbocándose de la alegría Kyuhyun ataco feroz aquellos labios, queriendo apoderarse de su esencia, de tantos años perdidos sin besarle, sin sentir que le correspondía con creces, que Sungmin devoraba los suyo con fiereza igual o superior que el.

Quizás aquellos irresistibles labios que besaba habían estado deseando los suyos con tanta intensidad que el.

 Aquellos irresistibles labios  eran suyos y siempre lo fueron...

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